TECNOLOGÍAS EXISTENTES Y EMERGENTES QUE PUEDEN CONTRIBUIR A LA SUSTENTABILIDAD.

viernes, 19 de febrero de 2010

Las tecnologías destinadas a resolver los problemas agroambientales, de acuerdo al enfoque del Programa de Gestión Ambiental del INTA (1999), pueden ser clasificadas en tres grandes grupos:

1) Las tecnologías de insumos,
2) Las tecnologías de procesos,
3) Las tecnologías de la Información.

Los dos primeros grupos corresponden a tecnologías ya existentes o en fases avanzadas de desarrollo, que se aplican en forma predominante a escala predial.
El tercer grupo incluye un paquete de tecnologías emergentes, de desarrollo relativamente reciente.

Las tecnologías de insumos se incorporan rápidamente a la producción agropecuaria argentina a partir de fines de la década del 50.
Por otro lado, la generación y difusión de las tecnologías de procesos (manejo) se difunden y generalizan algo más tarde; adquieren importancia creciente a partir de la década del 70, prolongándose ambas hasta la actualidad.

Las tecnologías de la información, en cambio, comienzan a emerger durante los 90 y seguramente alcanzarán su expansión durante el siglo 21. Por su complejidad, estas tecnologías no son utilizables en forma directa por el productor rural sino que, por el tipo de información que generan, éste resulta más bien un usuario indirecto de las mismas.

En esta categoría aparecen instrumentos relativamente novedosos como los Sistemas-Soporte de Decisiones (SSD), que integran:

a) Sistemas de información geográfica (SIG) para la manipulación de mapas, imágenes y bases de datos geo-referenciadas,
b) Modelos matemáticos que describen y predicen procesos productivos y
c) Sistemas-experto que codifican conocimiento clave para la toma de decisiones.

Por otra parte, se insinúan nuevos campos tecnológicos emergentes que son el resultado de combinaciones o interacciones entre esos tres grupos tecnológicos.
Quizás el modelo tecnológico que articula estos tres grupos es el denominado Agricultura de Precisión (AP) que combina insumos tecnológicos, procesos e insumos informáticos para lograr un uso más efectivo y menos degradante de los recursos disponibles.

Finalmente se considera que todas las estrategias descriptas para propender a sistemas de producción sustentables deben necesariamente ser acompañadas de políticas acordes para que estos modelos de producción incluyan a la gran mayoría de los productores del país.